Un plan de negocio debe iniciarse explicando de forma breve pero clara en qué consiste el negocio que se presenta.
¿Cuál es tu público objetivo?; o, dicho de otra forma ¿a quién vas a vender?. Preguntas sencillas que sin embargo tienen una importancia vital para el éxito del proyecto.
El siguiente paso consiste en fijar objetivos de marketing: los objetivos comerciales guiarán los 4 grupos de estrategias en marketing (producto-servicio, precio, comunicación y distribución).
El producto no es lo que la empresa quiere vender, sino lo que el cliente quiere comprar.
La decisión sobre la fijación del precio es una de las más importantes a tomar, pues ello va a repercutir directamente sobre ingresos y ventas.
La comunicación jugará un papel esencial en el éxito de nuestros productos.
La distribución es un aspecto muy importante a la hora de introducir un nuevo producto en el mercado.
Los servicios tienen unas peculiaridades propias respecto a los productos manufacturados que conviene tener en cuenta.
Descuidar la investigación del mercado al que nos dirigimos o basarnos en apreciaciones e intuiciones personales sin sustentarnos en datos contrastados puede ser desastroso.